American Heart Association, Samuel S. Gidding, MD, Chair, Barbara A. Dennison, MD, Cochair Leann Birch, PhD Stephen R. Daniels, MD, PhD, Mattew W. Gilman, MD, Alice H. Lictenstein, DSc, Karyl Thomas Rattay, MD, Julia Steinberger, MD, Nicolas Stetter, MD, Linda Van Horn, PhD, RD.
Dietary Recommendations for Children and Adolescents: A Guide for Practitioners. Pediatrics 2006; 117: 544
Resumen
La American Heart Association (AHA) realizó una actualización de sus anteriores
guías alimentarias para niños. El artículo resume l
a información actual disponible sobre
nutrición como prevención de enfermedad cardiaca en
niños, y propone recomendaciones
para la prevención primaria y primordial de la enfe
rmedad coronaria empezando a temprana
edad. Es importante destacar la relevancia que se l
e otorga en este documento a la nutrición
en los primeros años de vida, incluyendo el período fetal.
Se estima que entre el 75 al 90% de la epidemia de enfermedad cardiaca
está relacionada con dislipidemia, hipertensión, diabetes, consumo de tabaco, inactividad
física y obesidad, siendo las principales causas de estos factores de riesgo
malos hábitos que incluyen una pobre nutrición. El proceso de ateroesclerosis
comienza en la infancia, culminando como un factor de riesgo relacionado con el
desarrollo de la placa vascular en la tercera y cuarta década de la vida. Una
buena nutrición, actividad física y ausencia de consumo de tabaco, contribuyen
a disminuir el riesgo de prevalencia e incluso retrasar o prevenir la aparición
de enfermedad cardiaca. Esta observación ha establecido el concepto de
prevención del desarrollo de los factores de riesgo cardiovasculares en primer lugar, denominada “prevención
primordial”. En el documento se hace una revisión sobre la alimentación actual
de los niños y se realizan recomendaciones sobre la dieta y la actividad física
en los niños incluyendo el período de gestación hasta los dos años de edad.
Introducción
Recomendaciones Alimentarias
Coincidiendo con las
recientemente publicadas guías alimentarias del 2005 para los americanos las
recomendaciones de la AHA, enfatizan:
- una baja ingesta de grasas saturadas, trans, colesterol, azúcares agregadas y sal.
- una ingesta energética y actividad física adecuada para mantener un peso saludable.
- una adecuada ingesta de micronutrientes.
A diferencia de las guías pasadas
que recomendaban una mayor ingesta de grasas insaturadas, ahora se focalizan en
un consumo adecuado de omega-3. Se hace hincapié también en la ingesta de
alimentos ricos en nutrientes y fibras. Según estas recomendaciones los
alimentos que se deberían incluir para una alimentación saludable son: frutas,
vegetales, cereales integrales, legumbres, lácteos descremados, pescado y
carnes magras (vacuna y ave).
Para la implementación de estos
objetivos se sugieren estrategias en las tablas 1 y 2.